¡Hola!

Algunas me conoceréis por mi canal en youtube, Maternalmente Incorrectas, y me seguiréis en instagram y estaréis pensando: “Ya era hora de que esta pava abriera la web, copón”.

Otras no tenéis ni pajotera idea de quién soy. Es más, probablemente si leéis esto y os dais una vuelta por la web pensaréis que soy una “mamarracha que está más pallá que pacá”.

Me empecé a aficionar a esto de la cosmética coreana cuando empecé a grabar vídeos. Me descubrí a mi misma y empecé a cuidar más de mi piel, porque, afrontémoslo, las que somos madres mucho rato para nosotras no nos dedicamos. Me pareció curioso el ritual tan largo y especial que dedican las orientales a su piel, cosa que se da de ostias con lo que hacemos en occidente. Menos cuidar la piel, más chapa y pintura. Menos protector solar, más maquillaje. Menos prevenir, más botox después. Y así hasta el infinito.

Después de ver el interés que despierta la cosmética coreana entre mis seguidoras tanto en youtube como instagram (por cierto, un GRACIAS a todas porque sois una de las razones por las que decidí abrir esta tienda) me empecé a plantear esto del maravilloso mundo del autónomo y tal… Porque no todo son potis, hijas mías, que la burocracia tiene tela. Pero más tela tiene que hoy en día todavía haya tanta gente que no cuide su piel como es debido. Es algo que hay que cambiar a la de ya. Necesitamos mimos, necesitamos un tiempo para nosotras y necesitamos a alguien que diga: “Cómprate cremitas, pago yo”

Y aquí estoy, con una tienda online, estudiando dermocosmética para poder asesoraros mejor, y sin pelos en la lengua para deciros las cosas como son. No esperéis explicaciones de enciclopedia que creo que nos entendemos mejor así.

Me podéis contactar por la web, por mail, por facebook, por instagram… si hasta me podéis llamar por teléfono. Eso sí, recordad que tengo una vida y tengo familia. No me llaméis a las once de la noche que os escamocho.

Y a ver, alma de cántaro… ¿Aún estás leyendo? Ve a darle a la tecla del carrito, ve, que ya tardas.

Llanos